Un legado de medallas que trasciende fronteras
Trayectoria galardonada desde 2006
En Viña Pirazzoli, bodega familiar del Valle de Curicó, cerramos este 2025 destacando los logros forjados a lo largo de casi dos décadas, cosechando más de 24 premios en concursos nacionales e internacionales, consolidando una reputación de tradición, calidad y excelencia.
La primera medalla llegó con un Carmenere Reserva 2006, que obtuvo plata en el concurso Carmenère al Mundo celebrado en Chile. Aquella distinción marcó el inicio de una serie de reconocimientos que han situado a Pirazzoli en el mapa vitivinícola global.
“Me llena de orgullo poder recibir este reconocimiento y lo recibo con mucha humildad… Esta distinción la comparto con todos aquellos colegas con tremendo espíritu y pasión por el vino”, comenta Rosa María Salazar, enóloga jefe de Viña Pirazzoli, al reflexionar sobre los éxitos compartidos del equipo.
Con Rosa al frente desde 1999, la bodega ha mantenido una trayectoria impecable, combinando tradición familiar y expertise técnica en cada cosecha.
Medallas de prestigio internacional
La lista de concursos en los que Viña Pirazzoli ha triunfado incluye varios de los más prestigiosos a nivel global.
En 2016, por ejemplo, la viña obtuvo una medalla de plata en el Concours Mondial de Bruxelles, uno de los certámenes más relevantes de la industria vinícola, donde compiten miles de vinos de decenas de países. Pero el gran salto internacional llegaría en 2017, un año dorado para Pirazzoli:
- Decanter World Wine Awards, Reino Unido: En el concurso de vino más grande e influyente del mundo, la viña curicana brilló con dos medallas de oro y tres de plata para distintas etiquetas de su línea premium Noble Custodio. Este logro en Londres –considerado la cuna de los críticos y Masters of Wine– validó la calidad de Pirazzoli frente a expertos de élite.
“Decanter es una vitrina mundial; estas medallas nos confirman que vamos por el camino correcto”, apunta Rosa Salazar en referencia a la importancia de este reconocimiento.
China Wine & Spirits Awards (CWSA): También en 2017, Pirazzoli fue condecorada con una Doble Medalla de Oro en Hong Kong, el máximo galardón otorgado por la CWSA, certamen de vinos y licores más grande y prestigioso de China, donde compiten etiquetas de todo el mundo por la atención del creciente mercado asiático.
Obtener allí una doble medalla de oro significó que un vino de Pirazzoli se ubicó entre los mejor puntuados de la competición, un hito que abrió las puertas del mercado oriental a la bodega chilena.
Brazil Wine Challenge, Brasil: En 2024 Viña Pirazzoli sumó otro oro internacional en este concurso, el único en Brasil avalado por la OIV (Organización Internacional de la Viña y el Vino). El Brazil Wine Challenge se ha consolidado como uno de los principales concursos de vinos de América Latina, fungiendo como vitrina regional para productores de todo el mundo.
Dicha medalla de oro obtenida por Pirazzoli reafirma que sus vinos compiten de tú a tú en calidad con los mejores de la región, bajo estándares internacionales rigurosos.
Catad’Or Wine Awards, Chile: A nivel sudamericano, Pirazzoli ha sido consistentemente laureada en este certamen internacional realizado en Chile, ganando medallas de oro recientes (por ejemplo, un Oro para su Syrah Gran Reserva 2022 en 2023). Catad’Or cuenta con jurados globales y respaldo de la OIV, por lo que las preseas logradas tienen peso internacional. Además, fue en el marco de Catad’Or Wine Guide donde el reconocido Master of Wine británico Alistair Cooper evaluó los vinos de Pirazzoli, otorgando puntajes sobresalientes (+90 puntos) a varias de sus etiquetas. Estos altos puntajes en una guía internacional confirman que la calidad enológica de Pirazzoli rivaliza con la de productores de renombre mundial.
Del Valle de Curicó al mundo
El éxito de Viña Pirazzoli trasciende las estadísticas de medallas; refleja una filosofía y un esfuerzo colectivo. “Más allá de la tierra y las cepas, nuestro verdadero orgullo es el equipo”, reza la filosofía de la bodega.
Hombres y mujeres de segunda y tercera generación de viticultores han crecido junto a Pirazzoli, compartiendo la misma pasión por hacer vinos nobles. Esa dedicación humana, liderada por Rosa María Salazar –quien en 2021 recibió el premio Ruy Barbosa por su trayectoria enológica–, es el cimiento de cada logro internacional.
Las medallas obtenidas no sólo reconocen un vino en particular, sino que ponen en alto el nombre de Curicó en escenarios globales. Enólogos, sommeliers y consumidores de distintos continentes ahora reconocen a Viña Pirazzoli como sinónimo de calidad chilena.
Estas preseas actúan como pasaporte internacional: figurar en el medallero de concursos como Decanter o Concours Mondial –que reúnen miles de muestras de todo el planeta– atrae la atención de importadores y prensa especializada.
Por ejemplo, el Decanter World Wine Awards es considerado “el concurso de vinos más grande y más influyente del mundo”, mientras que la CWSA es referida como “la competencia de vinos y licores más prestigiosa de China”.
Estar presente en esos listados de ganadores asegura que el nombre Pirazzoli circule en revistas, sitios web y redes sociales de diversos idiomas, generando curiosidad e interés entre lectores y amantes del vino internacionales.
Orgullo local con proyección global
En última instancia, estos premios y reconocimientos cuentan la historia de una viña centenaria que supo combinar tradición familiar y visión de futuro. Cada trofeo –sea una medalla de plata en 2006 o un doble oro en Asia– es una prueba de la evolución constante de la bodega sin perder su esencia.
“Nuestro objetivo siempre ha sido llevar el terroir de Curicó al mundo en una botella”, afirma Rosa Salazar. Los galardones internacionales validan ese objetivo, funcionando como faros que guían a nuevos públicos hacia los vinos de Pirazzoli.
Al cerrar este año celebramos la impecable trayectoria de la Viña. Sus más de 24 medallas acumuladas no solo adornan las botellas, sino que representan historias de esfuerzo, pasión y excelencia que conectan el valle chileno de Curicó con los paladares más exigentes del planeta.





