Nuestra Historia
Tradición, Territorio y Calidad
Viña Pirazzoli es una viña familiar del Valle de Curicó con más de un siglo de historia. Sus orígenes se remontan a una antigua bodega fundada alrededor de 1920, y desde 1985 es guiada por la familia Pirazzoli, quienes han impulsado un proyecto basado en el oficio, la calidad y el respeto por la tierra.
Hoy cultivamos cerca de 400 hectáreas de viñedos propios, desde la precordillera de Molina hasta la zona costera de Sagrada Familia. Esta diversidad de terroirs nos permite elaborar vinos auténticos y de origen, 100% producidos con uvas propias y vinificados en nuestras bodegas de Lontué y Sagrada Familia.
Nuestra filosofía se inspira en el Noble Custodio, un coihue centenario que simboliza el resguardo, la memoria familiar y la conexión con el territorio. Bajo ese espíritu, generaciones de enólogos, viticultores y equipos locales han dado vida a vinos reconocidos con más de 30 medallas internacionales, reflejo de la constancia y del compromiso con la calidad que define a Pirazzoli.
Nuestro Equipo
En Viña Pirazzoli creemos que la calidad de un vino nace de la tierra… y se eleva gracias a las personas.
Cada botella es el resultado del trabajo de un equipo que combina experiencia, oficio y una profunda conexión con el valle de Curicó. Aquí, la tradición es una relación humana que se ha tejido generación tras generación.
Personas
Medallas Ortogadas
Rosa María Salazar
Enóloga
Daniel Fernández
Ingeniero Agrónomo
Sergio Pino
Administración y Finanzas
Más que un equipo, una familia vitivinícola
Gran parte de quienes trabajan hoy en Pirazzoli pertenecen a la segunda y tercera generación de viñateros del valle.
Han construido su vida entre vendimias, barricas, cosechas y memorias compartidas.
Ellos son quienes mantienen viva la esencia del Noble Custodio: cuidar, preservar y honrar la historia que nos sostiene.
Su dedicación es la base de la calidad que distingue a nuestros vinos.
Las personas que dan vida a Viña Pirazzoli





